Por qué planificar puede costar tanta energía
El día visible suele empezar con trabajo invisible.
Recordar citas, elegir tareas, estimar el tiempo, tener en cuenta los estímulos y recuperar el hilo tras una interrupción: todo ello suele ocurrir antes de empezar la tarea en sí. Si esta coordinación solo está en la cabeza, compite con todo lo demás que exige el día.
Dos necesidades a la vez
La novedad puede activar. La previsibilidad puede proteger.
El TDAH puede buscar variedad y estímulos inmediatos, mientras que la parte autista necesita secuencias claras y transiciones conocidas. Ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo. Por eso, la solución rara vez es la máxima libertad o el máximo control, sino una estructura con puntos de referencia fijos y variantes permitidas.